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Los sueños de la inflación producen monstruos

Publicado el 21/12/2007. Tema(s):

 

 

El Banco Central Europeo nos ofreció hace algún tiempo un didáctico vídeo sobre la inflación, sus causas y las consecuencias que tiene en nuestras vidas. Con el desparpajo teórico que le carateriza, el vídeo, que no tiene desperdicio, se dedica a desgranar los elementos que más contribuyen al proceso inflacionario y sus principales efectos.

En seguida es posible apreciar que el documental está cargado de matices ideológicos. En mi opinión, las cosas que no dice y debería decir son:

  1. Que no hay consenso en cuanto a qué se considera inflación excesiva. Esto depende, sin duda, de cada contexto económico, por lo que mistificar una cifra concreta es simplemente ideológico.
  2. No explica que la inflación se mide por medio del IPC (índice de precios al consumo), que es una cesta de productos en la que se pondera el peso de cada producto en función de los consumos medios, es decir, se supone que dicha cesta sintentiza el consumo medio de una población. Pero la construcción de dicha cesta es absolutamente arbitraria. Como muestra un botón: no incluye los precios de la vivienda porque los considera un bien de inversión, a pesar de que cualquier ciudadano tiene la necesidad de tener una vivienda, lo que ocupa un peso elevadísimo en sus gastos y, por lo tanto, en su “cesta de la compra”.
  3. No explica tampoco que, al considerar enemigo público número 1 al “monstruo de la inflación”, cualquier otro objetivo de política económica queda supeditado al combate de la inflación. Esto supone que, objetivos como el pleno empleo, dejan de figurar entre las prioridades de las autoridades económicas.
  4. En relación con esto último, que suba el paro es siempre preferible a que suba la inflación porque, de hecho, el desempleo sirve para disciplinar a los trabajadores, que estarán dispuestos a hacer un trabajo por menos dinero a cambio de tener un empleo. Así bajan los salarios y por lo tanto se reduce también la cantidad de dinero en la economía con lo que hay menos riesgo de que suban los precios. Las autoridades monetarias lo celebran porque han conseguido su objetivo; los trabajadores pagan el pato una vez más.
  5. Eso por el lado de la demanda. Pero por el lado de la oferta, para contener la inflación se procura que los salarios no crezcan demasiado, lo que se consigue por medio del desempleo o bien por medio de las negociaciones colectivas o incluso con las políticas de rentas, que consisten en que el gobierno decida que la subida salarial no puede ser mayor que un cierto porcentaje. Esto es así porque se supone que al aumentar los salarios, las empresas trasladarán ese aumento de sus costes a los precios, lo que generará inflación. Por tanto una subida “excesiva” de los salarios es perniciosa para la economía porque genera inflación; curiosamente una subida “excesiva” de los beneficios empresariales se considera buena para la economía porque genera empleo al estimular la inversión (todo esto según la economía oficial, porque por mucho que se diga esos beneficios no se traducen en inversión automáticamente).
  6. El estancamiento de los salarios hace que la mayoría de la población vea limitada la mejora de sus condiciones de vida (e incluso que éstas empeoren), mientras que el crecimiento de los beneficios hace que una minoría viva cada vez mejor… a costa de otros. Además, que esta minoría consuma cada vez en más proporción las rentas de esos beneficios no afecta a la inflación, porque al tratarse de ricos, ese consumo será de lujo, y los bienes de lujo, al ser excepcionales, no entran dentro de la cesta de productos del IPC (si suben los precios de un Seat, como es un coche que se consume mucho más, el IPC se resiente; si es el precio de un Bentley Azure el que se eleva, los efectos en la inflación serán sensiblemente menores porque su consumo es muy minoritario).

Así pues está claro a quién le toca apretarse el cinturón. Nuestro problema no es la inflación; nuestro problema es el capitalismo.

 

 

 

8 comentarios hasta el momento.

  1. Estupendos los seis matices que realizas al vídeo. Los salarios al estar sujeto anualmente a revisión de la inflación, si esta se controla o se intenta minimizar, se está minimizando las subidas salariales. Donde dentro del discurso neoliberal son causantes de la inflación, junto con el gasto público.
    Para contener este, ya existe el pacto por la estabilidad.
    Así que sin darnos cuenta los liberales nos han comido mientras la sociedad dormia.
    Han conseguido contener el gasto público y los salarios con la excusa de que generan el monstruo de la inflación.
    En la UE, hay demasiada heterogeneidad como para que la misma política monetaria sirva por igual a todo el conjunto de países.

    Un saludo y decirte que me gusta bastante el diseño del blog. Ahora tienes que darle vida y personalidad.

  2. David dice:

    Enhorabuena por el blog!

  3. Tienes razón, Desi. Aunque yo iría quizá un poco más allá: a mi modo de ver el problema no es sólo la homogeneidad de políticas, sino sobre todo que esas políticas son homogéneas porque en todas partes se está tratando de aplicar un ajuste severo sobre las rentas del trabajo y, por tanto, a favor del beneficio. Como la lógica subyacente es la misma, las políticas son similares porque en realidad a ojos de la autoridad económica el problema es idéntico: hay que hacer que los beneficios crezcan. En consecuencia estas políticas económicas, por mucho disfraz teórico que tengan, no son más que el instrumento para ese otro objetivo, porque es la propia economía la que necesita de él.

    Gracias por tu comentario y tus ánimos.

    Y gracias también a David!!

  4. iván dice:

    Enhorabuena por el blog Luis…a dar caña, que es lo que hace falta.
    Respecto a los matices que haces al panfleto monetarista que el BCE ha sacado en forma de vídeo (la propaganda también se tiene que modernizar) me gustaría decir que la vivienda sí que entra en el cálculo del IPC. De hecho en las ponderaciones del IPC (es un Laspeyres encadenado) hay 12 grupos o categorías, y la 4ª ponderación más alta es justamente la vivienda (las ponderaciones se obtienen a partir de la encuestra de presupuestos familiares y se actualizan regularmente).
    El problema no es que no entre, sino la forma en la que entra. A saber, entra el alquiler de viviendas, y no la compra, que, como tú muy bien dices, se considera como inversión, y no consumo.
    Dado que la mayor parte de la personas in dis cauntry compran y no alquilan, pues resulta un tanto artificial, como tú apuntas.
    Por último, en relación a explicaciones alternativas de la inflación (alternativas al pensamiento único, aunque bajo su órbita, por eso merece la pena tenerlas en cuenta), a pesar de los pesares, merece la pena tener en cuenta la que hace la Nueva Economía Keynesiana. No me extenderé porque ya la conoces pero es una explicación de cómo trabajadores y capitalistas luchan por obtener una parte del producto. A los trabajadores se les disciplina con el paro, mientras que los capitalistas establecen sus decisiones a través de estructuras oligopolísticas.
    ¡¡¡Salud!!!

  5. yoakin dice:

    No conocía el vídeo. No tiene desperdicio. Además de eso, el BCE tiene un panfleto para profesores y otro para alumnos que ha mandado, me imagino, a todos los institutos de la unión europea (al mio llegó). El problema es que me temo que la gran mayoría de los profesores, o les va el rollo, o no son conscientes de la tremenda carga ideológica del asunto.

  6. Hola Iván y Yoakin!
    Iván: Tienes razón. No me expliqué bien al no especificar que me refería a los precios de compra y no a los de arrendamiento que, como bien dices, están incluidos. Y sí, dado el patrón de “consumo” de vivienda en España, es ciertamente lamentable que esto esté así. De hecho, en vista de las tendencias de los precios (de compra) de la vivienda, si los incluyeran en el IPC, y puesto que la inflación es el objetivo de política económica número uno, a lo mejor hasta tenían que intervenir las autoridades económicas y todo para impedir la especulación urbanística…

    Yoakin: no sabía lo de los panfletos en los institutos pero no me sorprende nada. Ni tampoco las pocas quejas sobre el tema. Donde vi el vídeo por primera vez, prácticamente todos los comentarios eran laudatorios. Y en Youtube, tres cuartos de lo mismo. Aunque la mayoría no sean de economistas, seguro que entre éstos el contenido del vídeo entusiasma de forma generalizada.

  7. Mendiguete dice:

    Es curioso que el vídeo no mencione la especulación como fenómeno causante de la subida artificial de precios.

    Países con tasas brutales de inflación, como Argentina…seguramente fueron provocadas por empresarios demasiado generosos que subieron en exceso los salarios de sus trabajadores.

    Eso mismo es lo que provocó la hiperinflación en la economía argentina. Eso mismito.

  8. Pues tienes razón, Mendigo. Y a mí también se me pasó por alto. Pero es verdad que es otro factor que también hay que tener en cuenta.

    Gracias.

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